2/04/2006

Más respuestas a Mario Vargas Llosa: Racismo, discriminación y prejuicio

Néstor Taboada Terán

Ante la huida a Estados Unidos del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, asume la presidencia el vicepresidente Carlos Mesa. Entonces aparece en Europa un furioso interlocutor que nadie invitó, el escritor Jaime Bayly, embriagado de mentiras y falsedades. Yo conocí a este Bayly en Buenos Aires como anunciador de la TV argentina y gozando de la fama de niño lindo que escribe "best sellers" de literatura erótica; sus personajes son combatientes de retaguardia. De origen arequipeño, fue siempre un trotamundos que ha vivido bien.Tiempo después, derrocado Carlos Mesa, la clase dirigente boliviana convocó a elecciones y salió electo por un abrumador 53,7 por ciento de votos el postulante indígena Evo Morales. Los políticos profesionales, otrora siempre incongruentes, han abusado del poder con el 20 por ciento de votos que siempre obtenían. Una democracia original, donde el perdedor resulta ganador. El victorioso indio de Orinoca se lanzó a una gira triunfadora por América Latina, Europa, Asia y Africa. Y aparece un nuevo Bayly, esta vez peso pesado de la literatura latinoamericana, Mario Vargas Llosa, oriundo de Arequipa, "peruano por nacimiento y apátrida por decisión", a decir de José Luis Roca.ReconocimientoEstos días retorné de Buenos Aires, donde me galardonaron con el Premio Konex del Mercosur. Los otros cinco premiados eran de peso: Rubem Fonseca de Brasil, Nicanor Parra de Chile, Augusto Roa Bastos del Paraguay, Mario Vargas Llosa del Perú e Idea Vilarino de Uruguay. Estimé oportuno encontrarme con Vargas Llosa en Buenos Aires y conversar sobre asuntos de América Latina, pero no todos los galardonados recibían el premio en el mismo evento. Así que no lo vi. Ahora leo en La Razón de La Paz su artículo "Razas, botas y nacionalismo", que no ahorra artillería para acribillar al indio Evo Morales, Presidente elegido en Bolivia por voluntad popular. El artículo lleva incluso un pronóstico de vidente: "Pronostico que el peinado estilo ‘fraile campanero’ del nuevo mandatario boliviano, sus chompas rayadas con todos los colores de arcoiris, las casacas de cuero raídas, los vaqueros arrugados y los zapatones de minero se convertirán pronto en el nuevo signo de distinción del vestuario de la progresía occidental. Excelente noticia para los criadores de auquénidos bolivianos y peruanos, y para los fabricantes de chompas de alpaca, llama o vicuñas de los países andinos que así verán incrementarse sus exportaciones". Bolivia, Bolivia, no se le ha movido a Mario Vargas un pelo ante el cúmulo de diatribas escritas. Y más bien se adscribe a ellas como difamador implacable y echa más leña al fuego. Conoce de sobra y no se ha olvidado que por sus venas de escribidor corre también sangre boliviana. Su primera y segunda esposa son de origen boliviano, primero la tía y después la sobrina, al estilo de Tarija, con la madre y con la hija. En la última visita que hizo a Cochabamba le homenajearon declarándolo "Ciudadano Boliviano". Vargas Llosa estudió en el colegio La Salle y siempre le gustó remarcar en sus libros lo que son los bolivianos y peruanos dentro de su óptica: "Blancos de conveniencia, cholos de distracción e indios por costumbre".Evo, presidenteDespués de más de 50 años en que los q’aras han minifundizado los latifundios de los terratenientes, los indios han tomado el poder político de la nación con los medios pacíficos y democráticos de que disponen, sin disparar un tiro, sin que corra sangre inocente. Un hecho trascendental al estilo sudafricano con Nelson Mandela a la cabeza y sus multitudes de negros aguerridos. Y en el Perú no tardará en acontecer lo mismo, porque la "evomanía" de la liberación nacional racial y social es el nuevo fantasma que recorre el mundo. Ojo, ya lo afirmó César Vallejo, la población peruana es de 70 por ciento de indios, 20 por ciento de mestizos y diez por ciento de blancos. Tal cual que en Bolivia, Ecuador, Guatemala y México.Para engañar a la opinión pública Mario Vargas Llosa se empeña en engañarse a sí mismo. Sin respetar a Miguel de Cervantes Saavedra, creador del Quijote, utiliza la palabra con magia de "pajpaku". Trae de los cabellos el tema que "no sabe o no entiende". Y por eso sus afirmaciones no dejan de ser ridículas. ¡Evo no es indio! Si Evo no es indio orureño de Orinoca, será, por ventura, como anota Manuel Rivas, en El País de Madrid, ¿un extraterrestre? Y el original Goyeneche arequipeño se lanza a la carga: Evo no es indio sino criollo. Tamaña desvergüenza. Le cambió de súbito su sangre. No es indio Evo, ratifica su descaro para justificar sus diatribas, "aunque naciera en una familia indígena muy pobre y fuera de niño pastor de llamas. Basta oírlo hablar su buen castellano de erres rotundas y sibilantes eses serranas, su astuta modestia para saber que don Evo es el emblemático criollo latinoamericano, vivo como una ardilla, trepador y latero, y con una vasta experiencia de manipulador de hombres y mujeres, adquirida en su larga trayectoria de dirigente cocalero y miembro de la aristocracia sindical de su país".
­­­­­­­­Néstor Taboada Terán es escritor
(tomado de www.la-epoca.com)

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